La energía nuclear amplía su horizonte en América Latina y el Caribe

La XI Semana de la Energía puso el foco en el renovado interés por la energía nuclear en América Latina y el Caribe. Países de la región presentaron avances en planificación, regulación y desarrollo de capacidades, mientras organismos internacionales, instituciones financieras y la industria analizaron las nuevas tecnologías y las condiciones necesarias para convertir esos procesos en proyectos viables.

Santo Domingo, octubre de 2026. La XI Semana de la Energía dedicó un bloque especial al nuevo escenario nuclear de América Latina y el Caribe, con una discusión que vinculó el interés creciente de varios países y la evolución de los reactores modulares pequeños (SMR) con uno de los principales desafíos para el sector: estructurar proyectos capaces de acceder a financiamiento.

En la apertura, Guido Maiulini, jefe de Asesoría Estratégica de OLACDE, recordó que la región cuenta con décadas de experiencia nuclear y con capacidades científicas, tecnológicas e industriales desarrolladas tanto en generación eléctrica como en otras aplicaciones. “Cuando hablamos de energía nuclear, no hablamos solamente de energía, sino también de paz y de desarrollo tecnológico, científico, económico y social”, afirmó. Maiulini señaló además que el renovado interés por esta fuente coincide con la aparición de reactores más pequeños y modulares, que reducen la escala de los proyectos y abren alternativas para sistemas eléctricos que no requieren centrales de gran potencia. Destacó que este cambio tecnológico también modifica las condiciones de inversión y financiamiento, y remarcó que OLACDE acompaña estos procesos desde una política de neutralidad tecnológica, respetando los distintos itinerarios energéticos de los países de la región.

Facundo Delucchi, del OIEA y moderador de ambos espacios, destacó que la discusión ya no se limita a las posibilidades futuras de la tecnología nuclear, sino que refleja procesos concretos en marcha. El crecimiento de la demanda eléctrica, la necesidad de generación firme, la evolución tecnológica y nuevas posibilidades de financiamiento están ampliando el número de países que evalúan esta alternativa.

Ilse Berdellians, del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), explicó que el organismo acompaña a los países mediante una metodología de 19 hitos que permite evaluar progresivamente la viabilidad de un programa nuclear y preparar las capacidades necesarias para una eventual implementación. Según las proyecciones presentadas, América Latina y el Caribe podría incorporar alrededor de 8 GW de nueva capacidad nuclear hacia 2060, de los cuales cerca del 40% correspondería a pequeños reactores modulares.

Los países mostraron distintos avances en ese recorrido. Mauricio Bejarano, viceministro de Minas y Energías de Paraguay, señaló que el fuerte crecimiento de la demanda eléctrica llevó al país a incorporar la opción nuclear dentro de sus análisis de largo plazo y a iniciar el proceso recomendado por el OIEA. Gabriel Velásquez, director técnico de Planeación Energética de Guatemala, explicó que el país ya modeló la posible incorporación de una primera central y trabaja con el organismo internacional para profundizar los estudios y desarrollar su marco legal.

Por su parte, Gaddis Corporan Segura, viceministra Nuclear de República Dominicana, detalló que el país avanza con un plan de implementación, legislación específica, una estructura interinstitucional y estudios para evaluar posibles emplazamientos. La posibilidad de incorporar reactores de menor escala forma parte de la planificación de largo plazo ante el crecimiento esperado de la demanda y la necesidad de reducir la exposición a combustibles importados.

Desde la industria, Gerardo Alemany, Manager de Proyectos de Candu Energy Argentina, destacó las oportunidades que la expansión nuclear global abre para profesionales y proveedores latinoamericanos. Presentó la experiencia de la central argentina de Embalse y su extensión de vida como ejemplo de las capacidades técnicas e industriales ya disponibles en la región, y señaló la creciente demanda internacional de recursos humanos y cadenas de suministro especializadas.

La segunda parte del bloque puso el foco en el financiamiento. Jari Väyrynen, del Banco Mundial, explicó que la institución retomó su participación en el sector nuclear y que puede acompañar proyectos mediante asistencia técnica, estudios de factibilidad y emplazamiento, fortalecimiento institucional, infraestructura, garantías y movilización de capital público y privado. También destacó las oportunidades existentes a lo largo de la cadena de valor nuclear.

Lina Escobar, especialista de la División de Energía del BID, presentó el reciente acuerdo de cooperación con el OIEA y señaló que el apoyo inicial estará orientado a ayudar a los países a construir las condiciones institucionales y regulatorias necesarias para evaluar programas nucleares. En etapas posteriores, el banco podrá analizar instrumentos como garantías y alternativas de financiamiento a través de sus brazos público y privado.

Nelly Abrego, directora del organismo encargado de implementar el programa nuclear de El Salvador, presentó uno de los procesos más avanzados entre los nuevos países interesados. El Salvador ya cuenta con legislación específica, un organismo regulador y una hoja de ruta de implementación, y avanza ahora en estudios técnicos, evaluación de sitios, armonización normativa y formación de capacidades para respaldar una futura decisión.

Las sesiones mostraron un cambio concreto en la agenda nuclear regional: nuevos países avanzan desde el interés inicial hacia estudios, marcos regulatorios y estructuras institucionales específicas, al tiempo que organismos técnicos, bancos de desarrollo e industria comienzan a articular capacidades para acompañar esos procesos y ampliar las opciones disponibles para América Latina y el Caribe.

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La energía nuclear amplía su horizonte en América Latina y el Caribe

Resumen del boletín

La XI Semana de la Energía puso el foco en el renovado interés por la energía nuclear en América Latina y el Caribe. Países de la región presentaron avances en planificación, regulación y desarrollo de capacidades, mientras organismos internacionales, instituciones financieras y la industria analizaron las nuevas tecnologías y las condiciones necesarias para convertir esos procesos en proyectos viables.

Conocimiento y capacitación

Fomentamos programas formativos técnicos avanzados que facilitan el intercambio de experiencias, así como el desarrollo de capacidades humanas e institucionales necesarias para respaldar las transformaciones energéticas en nuestra región.

Nuestra oferta académica incluye programas ejecutivos, diplomados, maestrías e iniciativas innovadoras centradas en temas como transición energética, energías convencionales, energías renovables, electromovilidad e integración regional.

OLACDE crea una red regional enfocada en el conocimiento energético que conecta a gobiernos, jóvenes profesionales, académicos y expertos del sector para impulsar soluciones colaborativas mediante la cooperación técnica y la formación de talento para enfrentar los desafíos energéticos y climáticos futuros.

Cooperación técnica y financiamiento

Fortalecemos los vínculos de cooperación Sur-Sur y triangular como impulsores para acelerar las transiciones energéticas en América Latina y el Caribe. OLACDE integra esfuerzos entre gobiernos, organismos multilaterales, instituciones académicas y el sector privado para movilizar financiamiento, capacidades técnicas y soluciones innovadoras adaptadas a nuestra realidad regional.

Promovemos iniciativas estratégicas dirigidas a orientar recursos hacia proyectos enfocados en descarbonización, energías convencionales, energías renovables y justicia energética, con el objetivo de establecer una arquitectura de cooperación más eficiente, inclusiva y sostenible a nivel regional.

Comunidad energética regional

Establecemos una comunidad energética regional con proyección global que busca situar a América Latina y el Caribe como un actor relevante dentro del contexto internacional. OLACDE refuerza su representación ante los principales foros multilaterales relacionados con energía, comercio y clima al fomentar alianzas estratégicas e impulsar la colaboración internacional. 

A través de eventos como la Semana de la Energía, junto con nuevos espacios para el diálogo internacional, promovemos una voz colectiva que permita atraer inversiones financieras, así como nuevas oportunidades para un desarrollo sostenible dentro de nuestra región.

Transición energética y proyectos estratégicos

Impulsamos una transición energética sustentada por principios de sostenibilidad, seguridad energética e inclusión social. OLACDE apoya a los países en la adopción de nuevas tecnologías relacionadas con eficiencia energética, almacenamiento de energía, hidrógeno verde, electromovilidad y digitalización de redes para acelerar el proceso de descarbonización del sector.

Nuestro enfoque también incluye promover proyectos estratégicos que fortalezcan la resiliencia energética a nivel regional, lo que contribuye a reducir emisiones mientras se consolida una infraestructura energética más limpia y competitiva. Iniciativas tales como OEMLAC posicionan a nuestra región como un referente destacado en innovación climática y transición energética sostenible.

Información y datos energéticos

Desarrollamos plataformas regionales dedicadas a la información sobre energía, análisis técnico y sistemas de datos estratégicos que refuerzan la toma de decisiones tanto públicas como privadas en el sector. OLACDE promueve la transformación digital del sector mediante el uso de inteligencia artificial, georreferenciación y herramientas avanzadas para el análisis energético regional.

 

La integración de sistemas como SieLAC, junto con nuevas plataformas regionales, permite consolidar información técnica confiable y actualizada, facilitando una planificación energética moderna, interoperable y basada en evidencia.

Integración energética regional

Fomentamos la cooperación en el ámbito energético regional, centrada en la colaboración, el desarrollo de infraestructuras y la armonización regulatoria, con el objetivo de reforzar la seguridad energética en América Latina y el Caribe. OLACDE coordina proyectos relacionados con la interconexión eléctrica, la integración del gas y la planificación energética regional, buscando crear alianzas eficientes y sostenibles. 

 

Mediante la cooperación con los gobiernos de nuestros 27 países miembros, bloques regionales, instituciones multilaterales y actores tanto públicos como privados, impulsamos iniciativas estratégicas que promueven la armonización normativa y nuevos mecanismos de intercambio energético, con el fin de potenciar las capacidades nacionales y acelerar una transición energética integrada a nivel regional.