Ante un nuevo escenario geopolítico, ALC apuesta por la integración energética.

OLACDE y el CARI dieron inicio en Buenos Aires al ciclo “América Latina ante la Nueva Geopolítica Energética”, con un primer encuentro dedicado a las oportunidades de la integración regional. Especialistas y referentes de los sectores público y privado analizaron el nuevo mapa energético del Cono Sur, los desafíos para ampliar los intercambios y el potencial de una mayor articulación regional.

La Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE) y el Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI) dieron inicio en Buenos Aires al ciclo “América Latina ante la Nueva Geopolítica Energética: transiciones, integración y posicionamiento estratégico”, una iniciativa conjunta que busca incorporar la energía al debate sobre las relaciones internacionales y analizar cómo la región puede fortalecer su posicionamiento ante un sistema energético global en plena reconfiguración.

El primer encuentro estuvo dedicado a “Las oportunidades de la integración energética regional” y reunió a referentes de los sectores público y privado, organismos regionales y especialistas. El debate partió de una región que concentra recursos energéticos diversos y complementarios, pero que aún enfrenta el desafío de traducir esas ventajas en mayor integración, desarrollo y capacidad de inserción internacional.

La apertura estuvo a cargo de Guido Maiulini, Jefe de Asesoría Estratégica de OLACDE, y Francisco de Santibañes, Presidente del CARI.

Maiulini afirmó: “La geopolítica es hoy uno de los marcos en los que debemos desenvolver no solo las relaciones internacionales de nuestros países, sino también la proyección de sus redes energéticas. Por eso no es casual que iniciemos este ciclo hablando de integración: además de ser un valor político en sí mismo, existen enormes eficiencias y posibilidades de generar bienestar que están a nuestro alcance si somos capaces de construir políticas regionales.”

Por su parte, De Santibañes señaló “Vemos una enorme oportunidad para la integración de la región. Más allá de cómo se lleven los gobiernos, los técnicos, los equipos y los especialistas siguen trabajando de manera muy eficiente en proyectos de integración. Creo que el incentivo económico a una mayor integración energética también puede llevar a una mayor integración política y a un mejor diálogo regional.”

 Posteriormente, Esteban Kiper, Experto en Gas Natural de OLACDE, presentó los principales resultados del Proyecto Regional de Integración Gasífera del MERCOSUR y Chile, impulsado por OLACDE y CAF.

La exposición analizó la transformación del mapa gasífero del Cono Sur, marcada por el crecimiento de Vaca Muerta y del presal brasileño, la declinación de la producción de Bolivia y una mayor penetración de las energías renovables y del GNL. A partir de este nuevo escenario, Kiper presentó las rutas estudiadas para aprovechar la infraestructura existente y desarrollar nuevas conexiones que permitan ampliar los flujos de gas entre los países de la región.

En ese sentido, señaló que uno de los principales desafíos es ampliar la capacidad de transporte desde la Cuenca Neuquina y generar las condiciones para abastecer de manera firme y competitiva a los mercados vecinos. “Hoy la integración regional tiene que ofrecer eficiencia y competitividad, además de seguridad de suministro. Si logramos resolver los obstáculos técnicos y regulatorios, el potencial es significativo: los intercambios de gas podrían alcanzar entre 60 y 70 millones de metros cúbicos diarios y entre USD 4.000 y 5.000 millones anuales”“, explicó.

La jornada continuó con un panel de diálogo sobre las oportunidades de la integración energética regional, moderado por Ignacio Argonz, Consultor de OLACDE, y con la participación de Gabriela Aguilar, Presidenta de la Argentina-Texas Chamber of Commerce (ATCC); Luciano Rojas, Director Comercial de Total Austral, filial de TotalEnergies en Argentina; y Griselda Lambertini, Vocal Segunda del Directorio del Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENRGE).

Los panelistas coincidieron en que la región atraviesa una nueva oportunidad para profundizar sus intercambios energéticos, apoyada en la disponibilidad de recursos, los avances regulatorios de los últimos años y una infraestructura que ya permitió reactivar flujos de gas entre Argentina y distintos mercados vecinos. Al mismo tiempo, señalaron que el próximo paso exige avanzar desde intercambios estacionales o interrumpibles hacia acuerdos de largo plazo, capaces de sostener nuevas inversiones en infraestructura y ofrecer condiciones competitivas y previsibles para productores y consumidores.

Lambertini destacó los cambios implementados en Argentina para facilitar las exportaciones y generar mayor convergencia entre las condiciones del mercado interno y externo, y señaló que el desafío ahora es profundizar la coordinación entre los países. “La liberalización del marco regulatorio interno no alcanza: necesitamos seguir trabajando con los demás países en la armonización regulatoria y operativa para avanzar hacia acuerdos estratégicos que den sustento a la integración regional”, afirmó.

Por su parte, Rojas destacó que la región ya registra avances concretos, con exportaciones recientes hacia Chile, Brasil y Uruguay, pero señaló que el desarrollo de una nueva escala de intercambios requiere ampliar la infraestructura y generar condiciones para compromisos comerciales de largo plazo. “El gran objetivo es llegar a contratos que den previsibilidad y permitan desarrollar infraestructura y establecer relaciones de abastecimiento estables. Para eso primero tenemos que generar confianza y demostrar que pensamos estos mercados como destinos de largo plazo”, sostuvo.

Aguilar puso el foco en las oportunidades que abre el nuevo contexto internacional para el gas argentino, tanto en los mercados regionales como a través del GNL. Destacó que la disponibilidad de recursos de Vaca Muerta converge hoy con una mayor demanda global por seguridad y diversificación del abastecimiento y con un marco más favorable para inversiones de largo plazo. “Argentina tiene una gran oportunidad: cuenta con los recursos y con condiciones para abastecer tanto a los mercados regionales por gasoducto como al mercado global a través del GNL. El desafío es aprovechar esta ventana y ser cada vez más competitivos”, señaló.

El intercambio también puso de relieve la necesidad de abordar aspectos técnicos y operativos que, aunque pueden parecer menores, inciden directamente en la viabilidad de los proyectos, desde la calidad del gas y los esquemas tarifarios hasta los horarios operativos y las condiciones de tránsito entre países. En ese sentido, los participantes destacaron la importancia de sostener el diálogo entre gobiernos, reguladores, empresas y organismos regionales para transformar la disponibilidad de recursos en proyectos concretos de integración.

Las palabras de cierre estuvieron a cargo de Raúl Parisi, Director del Comité de Asuntos Energéticos del CARI, quien destacó la importancia de analizar la integración energética desde una perspectiva histórica y estratégica, atendiendo no solo a la disponibilidad de recursos e infraestructura, sino también a las decisiones políticas, económicas y regulatorias que determinan su desarrollo.

“Argentina cuenta con recursos suficientes para abastecer a la región y tiene condiciones para hacerlo de manera competitiva. El desafío es generar las condiciones que permitan transformar ese potencial en una integración energética de mayor escala”, señaló.

El ciclo tendrá continuidad con nuevos encuentros orientados a profundizar el debate sobre el lugar de América Latina en la nueva geopolítica energética global y sobre las capacidades de la Argentina para transformar sus recursos energéticos en desarrollo y posicionamiento internacional.

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Ante un nuevo escenario geopolítico, ALC apuesta por la integración energética.

Resumen del boletín

Ante un nuevo escenario geopolítico, ALC apuesta por la integración energética.

Conocimiento y capacitación

Fomentamos programas formativos técnicos avanzados que facilitan el intercambio de experiencias, así como el desarrollo de capacidades humanas e institucionales necesarias para respaldar las transformaciones energéticas en nuestra región.

Nuestra oferta académica incluye programas ejecutivos, diplomados, maestrías e iniciativas innovadoras centradas en temas como transición energética, energías convencionales, energías renovables, electromovilidad e integración regional.

OLACDE crea una red regional enfocada en el conocimiento energético que conecta a gobiernos, jóvenes profesionales, académicos y expertos del sector para impulsar soluciones colaborativas mediante la cooperación técnica y la formación de talento para enfrentar los desafíos energéticos y climáticos futuros.

Cooperación técnica y financiamiento

Fortalecemos los vínculos de cooperación Sur-Sur y triangular como impulsores para acelerar las transiciones energéticas en América Latina y el Caribe. OLACDE integra esfuerzos entre gobiernos, organismos multilaterales, instituciones académicas y el sector privado para movilizar financiamiento, capacidades técnicas y soluciones innovadoras adaptadas a nuestra realidad regional.

Promovemos iniciativas estratégicas dirigidas a orientar recursos hacia proyectos enfocados en descarbonización, energías convencionales, energías renovables y justicia energética, con el objetivo de establecer una arquitectura de cooperación más eficiente, inclusiva y sostenible a nivel regional.

Comunidad energética regional

Establecemos una comunidad energética regional con proyección global que busca situar a América Latina y el Caribe como un actor relevante dentro del contexto internacional. OLACDE refuerza su representación ante los principales foros multilaterales relacionados con energía, comercio y clima al fomentar alianzas estratégicas e impulsar la colaboración internacional. 

A través de eventos como la Semana de la Energía, junto con nuevos espacios para el diálogo internacional, promovemos una voz colectiva que permita atraer inversiones financieras, así como nuevas oportunidades para un desarrollo sostenible dentro de nuestra región.

Transición energética y proyectos estratégicos

Impulsamos una transición energética sustentada por principios de sostenibilidad, seguridad energética e inclusión social. OLACDE apoya a los países en la adopción de nuevas tecnologías relacionadas con eficiencia energética, almacenamiento de energía, hidrógeno verde, electromovilidad y digitalización de redes para acelerar el proceso de descarbonización del sector.

Nuestro enfoque también incluye promover proyectos estratégicos que fortalezcan la resiliencia energética a nivel regional, lo que contribuye a reducir emisiones mientras se consolida una infraestructura energética más limpia y competitiva. Iniciativas tales como OEMLAC posicionan a nuestra región como un referente destacado en innovación climática y transición energética sostenible.

Información y datos energéticos

Desarrollamos plataformas regionales dedicadas a la información sobre energía, análisis técnico y sistemas de datos estratégicos que refuerzan la toma de decisiones tanto públicas como privadas en el sector. OLACDE promueve la transformación digital del sector mediante el uso de inteligencia artificial, georreferenciación y herramientas avanzadas para el análisis energético regional.

 

La integración de sistemas como SieLAC, junto con nuevas plataformas regionales, permite consolidar información técnica confiable y actualizada, facilitando una planificación energética moderna, interoperable y basada en evidencia.

Integración energética regional

Fomentamos la cooperación en el ámbito energético regional, centrada en la colaboración, el desarrollo de infraestructuras y la armonización regulatoria, con el objetivo de reforzar la seguridad energética en América Latina y el Caribe. OLACDE coordina proyectos relacionados con la interconexión eléctrica, la integración del gas y la planificación energética regional, buscando crear alianzas eficientes y sostenibles. 

 

Mediante la cooperación con los gobiernos de nuestros 27 países miembros, bloques regionales, instituciones multilaterales y actores tanto públicos como privados, impulsamos iniciativas estratégicas que promueven la armonización normativa y nuevos mecanismos de intercambio energético, con el fin de potenciar las capacidades nacionales y acelerar una transición energética integrada a nivel regional.