La planificación energética se consolida como herramienta regional de desarrollo

La XI Semana de la Energía dedicó una sesión a la planificación energética y a su creciente importancia para orientar inversiones, fortalecer la seguridad del suministro y responder a sistemas cada vez más complejos. El debate destacó la necesidad de consolidar capacidades nacionales, incorporar riesgos climáticos y tecnológicos y mejorar la articulación entre planificación, regulación, infraestructura y sector privado.

La expansión de las renovables, la electrificación de la demanda, los eventos climáticos extremos y la velocidad de los cambios tecnológicos obligan a planificar en escenarios de mayor incertidumbre. Los participantes coincidieron en que no se trata de predecir un único futuro, sino de contar con instituciones, equipos y herramientas capaces de evaluar alternativas, gestionar riesgos y ajustar las decisiones a medida que cambian las condiciones. La continuidad institucional y la formación de capacidades propias aparecieron como condiciones centrales para sostener estos procesos en el tiempo.

Ángela González, de la Comisión Nacional de Energía de República Dominicana, presentó la experiencia del país, donde la planificación energética está establecida por ley desde 2001. “Lo más importante es hacer un plan energético que sirva no solamente para el Estado, sino también para todo el sector privado”, afirmó, y destacó la necesidad de anticipar nuevas demandas del sistema y dar previsibilidad a las inversiones.

Guido Maiulini, jefe de Asesoría Estratégica de OLACDE y moderador del panel, destacó que la planificación de largo plazo es central frente a los desafíos vinculados con la integración, la transición energética, la infraestructura, la seguridad y la resiliencia. En ese sentido, resaltó la creación en 2024 del Consejo Regional de Planeamiento Energético de OLACDE, como espacio para fortalecer capacidades, promover el intercambio entre países y construir una visión regional de largo plazo. También subrayó que una planificación más sólida es fundamental para mejorar la toma de decisiones, movilizar inversiones y vincular la agenda energética con las prioridades de desarrollo de América Latina y el Caribe.

Por su parte, Marina Gil Sevilla, de CEPAL / GET.Transform, señaló que más del 85% de los países de América Latina y el Caribe ya cuenta con algún instrumento de planificación energética de largo plazo, aunque los equipos suelen ser pequeños y sólo en cuatro países el proceso está establecido por ley. Destacó además el trabajo para incorporar los riesgos climáticos a la planificación eléctrica y fortalecer las capacidades técnicas de los gobiernos.

En esa misma línea, Ilse Berdellians, del OIEA, remarcó que “el país debe apropiarse de su proceso de planificación”. La asistencia externa puede aportar herramientas y conocimientos, explicó, pero la continuidad depende de capacidades nacionales permanentes y de la participación de universidades, especialistas y distintas instituciones en la formación de futuros planificadores.

Martha Carvalho, del BID, puso el foco en una planificación adaptativa: “no se trata de predecir con exactitud el futuro, sino de contar con herramientas que permitan tomar mejores decisiones de inversión frente a distintos escenarios y corregirlas cuando las condiciones tecnológicas, económicas, climáticas o regulatorias cambian”

Desde FGV Energía, Heloisa Borges Bastos Esteves sostuvo que “planificar no significa eliminar la incertidumbre, sino hacerla explícita”. Para ello, consideró necesario comprender qué riesgos se están asumiendo, cuáles pueden aceptarse y cuáles necesitan ser mitigados.

A su vez, Ricardo Gorini, de IRENA, destacó que “la planificación debe ayudar a identificar y mitigar riesgos para movilizar inversión privada”, mientras el Estado orienta las decisiones hacia objetivos de seguridad energética, desarrollo, competitividad y metas climáticas.

Finalmente, Gustavo Naciff de Andrade, asesor de Presidencia de EPE Brasil, sostuvo que “la planificación debe funcionar como un habilitador de inversiones”, generando información, escenarios y señales para las decisiones públicas y privadas. Destacó además la necesidad de una fuerte coordinación entre planificación, regulación y política energética dentro del propio Estado.

La discusión dejó una coincidencia central: una planificación sólida no elimina la incertidumbre, pero permite anticiparla, gestionar mejor los riesgos y tomar decisiones de inversión y política energética con mayor información, continuidad y capacidad de adaptación.

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La planificación energética se consolida como herramienta regional de desarrollo

Resumen del boletín

La XI Semana de la Energía dedicó una sesión a la planificación energética y a su creciente importancia para orientar inversiones, fortalecer la seguridad del suministro y responder a sistemas cada vez más complejos. El debate destacó la necesidad de consolidar capacidades nacionales, incorporar riesgos climáticos y tecnológicos y mejorar la articulación entre planificación, regulación, infraestructura y sector privado.

Conocimiento y capacitación

Fomentamos programas formativos técnicos avanzados que facilitan el intercambio de experiencias, así como el desarrollo de capacidades humanas e institucionales necesarias para respaldar las transformaciones energéticas en nuestra región.

Nuestra oferta académica incluye programas ejecutivos, diplomados, maestrías e iniciativas innovadoras centradas en temas como transición energética, energías convencionales, energías renovables, electromovilidad e integración regional.

OLACDE crea una red regional enfocada en el conocimiento energético que conecta a gobiernos, jóvenes profesionales, académicos y expertos del sector para impulsar soluciones colaborativas mediante la cooperación técnica y la formación de talento para enfrentar los desafíos energéticos y climáticos futuros.

Cooperación técnica y financiamiento

Fortalecemos los vínculos de cooperación Sur-Sur y triangular como impulsores para acelerar las transiciones energéticas en América Latina y el Caribe. OLACDE integra esfuerzos entre gobiernos, organismos multilaterales, instituciones académicas y el sector privado para movilizar financiamiento, capacidades técnicas y soluciones innovadoras adaptadas a nuestra realidad regional.

Promovemos iniciativas estratégicas dirigidas a orientar recursos hacia proyectos enfocados en descarbonización, energías convencionales, energías renovables y justicia energética, con el objetivo de establecer una arquitectura de cooperación más eficiente, inclusiva y sostenible a nivel regional.

Comunidad energética regional

Establecemos una comunidad energética regional con proyección global que busca situar a América Latina y el Caribe como un actor relevante dentro del contexto internacional. OLACDE refuerza su representación ante los principales foros multilaterales relacionados con energía, comercio y clima al fomentar alianzas estratégicas e impulsar la colaboración internacional. 

A través de eventos como la Semana de la Energía, junto con nuevos espacios para el diálogo internacional, promovemos una voz colectiva que permita atraer inversiones financieras, así como nuevas oportunidades para un desarrollo sostenible dentro de nuestra región.

Transición energética y proyectos estratégicos

Impulsamos una transición energética sustentada por principios de sostenibilidad, seguridad energética e inclusión social. OLACDE apoya a los países en la adopción de nuevas tecnologías relacionadas con eficiencia energética, almacenamiento de energía, hidrógeno verde, electromovilidad y digitalización de redes para acelerar el proceso de descarbonización del sector.

Nuestro enfoque también incluye promover proyectos estratégicos que fortalezcan la resiliencia energética a nivel regional, lo que contribuye a reducir emisiones mientras se consolida una infraestructura energética más limpia y competitiva. Iniciativas tales como OEMLAC posicionan a nuestra región como un referente destacado en innovación climática y transición energética sostenible.

Información y datos energéticos

Desarrollamos plataformas regionales dedicadas a la información sobre energía, análisis técnico y sistemas de datos estratégicos que refuerzan la toma de decisiones tanto públicas como privadas en el sector. OLACDE promueve la transformación digital del sector mediante el uso de inteligencia artificial, georreferenciación y herramientas avanzadas para el análisis energético regional.

 

La integración de sistemas como SieLAC, junto con nuevas plataformas regionales, permite consolidar información técnica confiable y actualizada, facilitando una planificación energética moderna, interoperable y basada en evidencia.

Integración energética regional

Fomentamos la cooperación en el ámbito energético regional, centrada en la colaboración, el desarrollo de infraestructuras y la armonización regulatoria, con el objetivo de reforzar la seguridad energética en América Latina y el Caribe. OLACDE coordina proyectos relacionados con la interconexión eléctrica, la integración del gas y la planificación energética regional, buscando crear alianzas eficientes y sostenibles. 

 

Mediante la cooperación con los gobiernos de nuestros 27 países miembros, bloques regionales, instituciones multilaterales y actores tanto públicos como privados, impulsamos iniciativas estratégicas que promueven la armonización normativa y nuevos mecanismos de intercambio energético, con el fin de potenciar las capacidades nacionales y acelerar una transición energética integrada a nivel regional.