La creciente integración de energías renovables no convencionales, especialmente solar fotovoltaica y eólica, representa una oportunidad clave para América Latina y el Caribe en su transición hacia sistemas energéticos más sostenibles. Sin embargo, este proceso no depende únicamente del potencial renovable disponible, sino también de la capacidad técnica, regulatoria e institucional para adaptar los sistemas eléctricos a una nueva realidad: redes con mayor presencia de recursos conectados mediante inversores, mayor variabilidad en la generación y nuevas exigencias de operación, planificación y control.

Uno de los principales desafíos identificados en la nota técnica es el paso de sistemas eléctricos dominados por máquinas síncronas hacia sistemas dominados por inversores de potencia. Esta transformación modifica la forma en que se gestionan aspectos críticos como la frecuencia, la tensión y la protección del sistema. A diferencia de las máquinas síncronas, los inversores no aportan inercia de forma natural, por lo que se requieren nuevas estrategias de control, como máquinas síncronas virtuales, controles coordinados de área amplia y esquemas capaces de responder con rapidez ante perturbaciones. Asimismo, la mayor sensibilidad de la tensión frente a variaciones de potencia activa y reactiva exige mecanismos más avanzados de coordinación, electrónica de potencia y marcos regulatorios que promuevan flexibilidad y estabilidad.

El documento también destaca que los esquemas tradicionales de protección deben evolucionar. En redes con alta penetración de recursos basados en inversores, las corrientes de falla pueden ser menores y circular en múltiples direcciones, lo que puede reducir la sensibilidad y selectividad de las protecciones convencionales. Por ello, se plantea la necesidad de incorporar protecciones direccionales, variables adicionales de detección, esquemas adaptativos y mayor coordinación entre alimentadores, microrredes y recursos energéticos distribuidos.

En el panorama regional, el documento resalta experiencias de Colombia, Perú, Chile, Brasil y Uruguay como casos representativos de la transformación en curso. Colombia cuenta con más de 2 GW de generación solar instalada y un potencial de más de 30 GW en generación eólica; Perú aspira a duplicar su capacidad solar fotovoltaica hasta alcanzar 2.4 GW, manteniendo una capacidad eólica de 1.02 GW; Chile se posiciona como referente regional en integración de recursos basados en inversores y almacenamiento con baterías; Brasil avanza con generación eólica, solar e infraestructura HVDC; y Uruguay destaca por su alta penetración de energías renovables, especialmente eólica.

En conjunto, la Nota Técnica concluye que la transición energética en América Latina y el Caribe requiere algo más que incorporar nuevas tecnologías: exige fortalecer capacidades regionales en electrónica de potencia, control coordinado, protección de área amplia, modelación avanzada, planificación e investigación aplicada. El documento enfatiza que comprender y adaptar el conocimiento tecnológico a las realidades de la región es esencial para reducir la dependencia tecnológica, promover la cooperación entre países y avanzar hacia una transición energética más segura, sostenible y competitiva.

Nota Técnica N°20 Más allá del potencial: retos técnicos de la integración de energías renovables

Resumen del boletín

La creciente integración de energías renovables no convencionales, especialmente solar fotovoltaica y eólica, representa una oportunidad clave para América Latina y el Caribe en su transición hacia sistemas energéticos más sostenibles. Sin embargo, este proceso no depende únicamente del potencial renovable disponible, sino también de la capacidad técnica, regulatoria e institucional para adaptar los sistemas […]

Conocimiento y capacitación

Fomentamos programas formativos técnicos avanzados que facilitan el intercambio de experiencias, así como el desarrollo de capacidades humanas e institucionales necesarias para respaldar las transformaciones energéticas en nuestra región.

Nuestra oferta académica incluye programas ejecutivos, diplomados, maestrías e iniciativas innovadoras centradas en temas como transición energética, energías convencionales, energías renovables, electromovilidad e integración regional.

OLACDE crea una red regional enfocada en el conocimiento energético que conecta a gobiernos, jóvenes profesionales, académicos y expertos del sector para impulsar soluciones colaborativas mediante la cooperación técnica y la formación de talento para enfrentar los desafíos energéticos y climáticos futuros.

Cooperación técnica y financiamiento

Fortalecemos los vínculos de cooperación Sur-Sur y triangular como impulsores para acelerar las transiciones energéticas en América Latina y el Caribe. OLACDE integra esfuerzos entre gobiernos, organismos multilaterales, instituciones académicas y el sector privado para movilizar financiamiento, capacidades técnicas y soluciones innovadoras adaptadas a nuestra realidad regional.

Promovemos iniciativas estratégicas dirigidas a orientar recursos hacia proyectos enfocados en descarbonización, energías convencionales, energías renovables y justicia energética, con el objetivo de establecer una arquitectura de cooperación más eficiente, inclusiva y sostenible a nivel regional.

Comunidad energética regional

Establecemos una comunidad energética regional con proyección global que busca situar a América Latina y el Caribe como un actor relevante dentro del contexto internacional. OLACDE refuerza su representación ante los principales foros multilaterales relacionados con energía, comercio y clima al fomentar alianzas estratégicas e impulsar la colaboración internacional. 

A través de eventos como la Semana de la Energía, junto con nuevos espacios para el diálogo internacional, promovemos una voz colectiva que permita atraer inversiones financieras, así como nuevas oportunidades para un desarrollo sostenible dentro de nuestra región.

Transición energética y proyectos estratégicos

Impulsamos una transición energética sustentada por principios de sostenibilidad, seguridad energética e inclusión social. OLACDE apoya a los países en la adopción de nuevas tecnologías relacionadas con eficiencia energética, almacenamiento de energía, hidrógeno verde, electromovilidad y digitalización de redes para acelerar el proceso de descarbonización del sector.

Nuestro enfoque también incluye promover proyectos estratégicos que fortalezcan la resiliencia energética a nivel regional, lo que contribuye a reducir emisiones mientras se consolida una infraestructura energética más limpia y competitiva. Iniciativas tales como OEMLAC posicionan a nuestra región como un referente destacado en innovación climática y transición energética sostenible.

Información y datos energéticos

Desarrollamos plataformas regionales dedicadas a la información sobre energía, análisis técnico y sistemas de datos estratégicos que refuerzan la toma de decisiones tanto públicas como privadas en el sector. OLACDE promueve la transformación digital del sector mediante el uso de inteligencia artificial, georreferenciación y herramientas avanzadas para el análisis energético regional.

 

La integración de sistemas como SieLAC, junto con nuevas plataformas regionales, permite consolidar información técnica confiable y actualizada, facilitando una planificación energética moderna, interoperable y basada en evidencia.

Integración energética regional

Fomentamos la cooperación en el ámbito energético regional, centrada en la colaboración, el desarrollo de infraestructuras y la armonización regulatoria, con el objetivo de reforzar la seguridad energética en América Latina y el Caribe. OLACDE coordina proyectos relacionados con la interconexión eléctrica, la integración del gas y la planificación energética regional, buscando crear alianzas eficientes y sostenibles. 

 

Mediante la cooperación con los gobiernos de nuestros 27 países miembros, bloques regionales, instituciones multilaterales y actores tanto públicos como privados, impulsamos iniciativas estratégicas que promueven la armonización normativa y nuevos mecanismos de intercambio energético, con el fin de potenciar las capacidades nacionales y acelerar una transición energética integrada a nivel regional.