OLACDE y GET.transform promovieron, durante la XI Semana de la Energía, un diálogo de alto nivel entre países de América del Sur y América Central para profundizar la articulación entre SINEA y SIEPAC. La interconexión Colombia–Panamá fue uno de los ejes centrales como vínculo estratégico entre ambos sistemas.
Santo Domingo, octubre de 2026. La Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE) y GET.transform reunieron a representantes gubernamentales de ambas subregiones, organismos internacionales e instituciones vinculadas al desarrollo de la infraestructura energética, entre ellas la Unión Europea, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Mundial, la Comunidad Andina (CAN), ISA y GET.invest.
El encuentro tomó como punto de partida dos experiencias consolidadas de integración subregional: el Sistema de Interconexión Eléctrica Andina (SINEA) y el Sistema de Interconexión Eléctrica para los Países de América Central (SIEPAC). Una mayor articulación entre ambos permitiría aprovechar mejor las complementariedades entre matrices energéticas y perfiles de demanda, ampliar las posibilidades de respaldo entre sistemas y facilitar una utilización más eficiente de los recursos renovables disponibles en la región.
La interconexión Colombia–Panamá ocupó un lugar central como vínculo entre América del Sur y América Central y como referencia concreta para pensar una integración de mayor alcance. El intercambio permitió analizar su relevancia estratégica y los aprendizajes que puede aportar para avanzar en la conexión progresiva de ambas subregiones.
También se abordaron las condiciones necesarias para profundizar este proceso, entre ellas la planificación conjunta, la compatibilidad regulatoria y operativa, la coordinación institucional, el intercambio de información y el desarrollo de nueva infraestructura. Los participantes analizaron además posibles mecanismos de coordinación entre SINEA y SIEPAC y los componentes iniciales de una futura hoja de ruta compartida.
Guido Maiulini, jefe de Asesoría Estratégica de OLACDE, destacó la necesidad de vincular los avances concretos de cada subregión con una visión latinoamericana y caribeña de largo plazo. Señaló que una mayor integración eléctrica puede ampliar los intercambios, aprovechar complementariedades entre los sistemas y fortalecer la seguridad energética, pero requiere sostener el diálogo político y técnico y generar condiciones para que los proyectos puedan avanzar.
Maiulini remarcó además que el desafío no pasa únicamente por construir nuevas interconexiones, sino por lograr que la infraestructura, la regulación y la planificación evolucionen de manera coordinada. En ese sentido, planteó la importancia de avanzar gradualmente desde los esquemas subregionales existentes hacia una red cada vez más integrada, capaz de aprovechar mejor los recursos energéticos de América Latina y el Caribe.